El naranja óxido, cálido, sofisticado y con ese punto vintage que lo hace irresistible.
Aunque solemos asociarlo con marrones y neutros, también puede ser protagonista de combinaciones mucho más atrevidas y sofisticadas
¿Con qué combinarlo?
- Chocolate & camel: Una combinación cálida, elegante y sofisticada. Perfecta para looks de invierno.
- Crudo, beige & blanco: Aclaran el naranja y crean una combinación luminosa y refinada.
- Negro: Para un contraste potente, moderno y con mucha personalidad.
- Azul marino: El contraste entre un tono cálido y uno frío hace que ambos colores destaquen.
- Gris: Ideal para conseguir un resultado más urbano, contemporáneo y equilibrado.
- Verde oliva: Una combinación natural y profunda que funciona especialmente bien en otoño-invierno.
- Amarillo canario ¿Te atreves? El contraste entre ambos colores crea un look vibrante, inesperado y muy fashion. El secreto está en dejar que uno de los dos sea el protagonista y utilizar el otro como acento.

- Rosa empolvado: Una de las combinaciones más delicadas. El rosa suaviza la intensidad del óxido y aporta feminidad y sofisticación.
- Lilas & morados: El naranja óxido junto a los violetas genera un contraste de colores complementarios muy interesante. El resultado: sofisticado, creativo y nada convencional.
- Ciruela & borgoña: Para quienes prefieren una paleta intensa y elegante. Perfecta para crear looks profundos y muy invernales.

¿Cómo llevarlo?
1-Como protagonista: abrigo, blazer, pantalón o vestido.
2-En pequeñas dosis: bolso, zapatos, cinturón, bufanda o guantes.
3-En color block: combina el óxido con amarillo, lila o morado para un look más fashion.
4- En versión tonal: mezcla óxido con terracota, camel, coñac y chocolate.
Tip de estilista: si el naranja óxido no favorece especialmente a tu piel, no tienes que renunciar a él. Llévalo lejos del rostro en pantalones, falda y combinado con un tono que sí armonice con tu paleta de color.
Fuente: Buho Moda, Moda y Coolhunting

