La Cámara Argentina de la Moda (CAM) participó de la 67° edición de Argentina Fashion Week, que se realizó en el Palacio San Miguel de Buenos Aires con las colecciones Primavera-Verano 2026/2027.
Organizado por Héctor Vidal Rivas, el ARFW reunió a diseñadores consagrados, nuevos talentos y propuestas sustentables en una agenda que incluyó desfiles, concursos y charlas.
En esta edición, la CAM presentó a cinco de sus socios, con el objetivo de visibilizar la diversidad y el oficio del diseño argentino.
Las 5 colecciones en pasarela
Carolina Christener para Christener – «Blonde Ambition»: Una propuesta de fiesta audaz y femenina que combina canutillos, brocato y seda, con una narrativa de contraste entre romanticismo y fuerza.
Angelina Testorelli – «Mburucuyá»: Inspirada en la flor de la pasionaria y nacida de la promesa que le hizo a su hija, la colección trabaja sedas naturales, gasas, organzas y tules con bordados y flores textiles artesanales. “Es una oda a la belleza natural”, definió la diseñadora.
Gaba Molina Alta Costura – «Metamorfosis»: Una colección inspirada en la evolución de la mujer. Va del bordado en yute a géneros como crep, satén y tul, con siluetas elegantes y a medida.
Olmy Carmin por Nora Perotti – «Écru Noir»: El foco puesto 100% en el trabajo hecho a mano. Cada drapeado esculpido y cada piedra cosida una por una. Paleta de blanco alabastro, negro ébano, verdes profundos y nudes, pensada como joyas para toda la vida.
Francisco Ayala – «Oficios»: El cierre a cargo de la CAM. Una colección-manifiesto que busca preservar oficios argentinos en riesgo de desaparecer: telar, crochet artesanal, fieltro nuno, pintura a mano sobre seda y zapatería artesanal.
Para esta propuesta, Ayala trabajó de forma colectiva con artesanos de todo el país: tejidos en telar con fibra de llama y algodón realizados por Manos Andinas (Catamarca), crochet de Fabiana Berghole, flores escultóricas en seda de Susana Larrambebere, calzado y canastos de Paula Zaccaro (Benitapeka) intervenidos por Patti Saporiti, y accesorios artesanales de María Costa de Byzance. El resultado: siluetas envolventes, pantalones con tajos, blusas-poncho y vestidos al bies con cientos de metros de tul pintado a mano.
Con esta participación, la CAM volvió a reafirmar su rol como impulsora de la moda argentina, poniendo en valor desde la alta costura hasta el patrimonio artesanal nacional.
Fuente: Indumentaria Online
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