Neuromarketing: El marketing de los «sentidos» un aliado esencial en ventas

Neuromarketing Neuromarketing: El Marketing De Los «Sentidos» Un Aliado Esencial En Ventas

Son muchas las técnicas de marketing que apelan a tus sentidos, desde el marketing olfativo al uso de música en las tiendas físicas, las triquiñuelas del neuromarketing o la astucia de la psicología del color para encandilarte a través de tu retina. La iluminación ha sido estudiada como un recurso sumamente efectivo para incrementar las ventas. 

Expertos de Visual LED brindan algunas recomendaciones para jugar con las luces y sombras de tu negocio, influyendo en la mejora de la conversión y en cómo tus productos se presentan jugosos para el consumidor. Es preciso tener en cuenta el tono, el ratio que cubren y los espacios que ocuparán. Todo artículo puede ser potenciado o destacado por la luz: desde joyas y relojes a prendas de ropa, productos frescos de alimentación o dispositivos tecnológicos.

Los productos de tonalidades fuertes como rojos y rosas deben ir acompañados con luz rosa, realzando su color brillante, mientras que los azules o plateados precisan una luz blanca y fría para aportar frescura y brillo al producto. En el caso de las verduras y las frutas lo recomendable -y que puedes apreciar en tu supermercado de confianza- es servirse de luces blancas y claras, para que todos los productos brillen y potencien sus mejores cualidades.

Para la comida empaquetada o envasada -véase quesos o repostería, por ejemplo-, la luz óptima es aquella cálida y amarillenta, que genera una sensación apetecible e invita a degustar a los clientes. Los productos que de por sí son blancos o claros piden a gritos iluminación neutra y focal para no pasar desapercibidos y reclamar una mayor atención.

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No solamente importa el tipo de producto, sino la distribución de la iluminación dentro de la tienda. En primer lugar influye la iluminación general, que transmite al cliente información de valor sobre la tipología de la tienda y su entorno. Si reparas en ello, las marcas de tecnología, las empresas de limpieza o las consultas de dentista se sirven de luces azules, frías o neutras para transmitir higiene, seriedad o profesionalidad. Por otra parte, la calidez se asocia con cercanía y abunda en joyerías, mueblerías, bares o panaderías. Se puede ligar a la creatividad, al trato humano o a los procesos artesanales.

Las áreas de trabajo tienen su iluminación específica y centrada en la precisión y en la eficacia. Por ejemplo, en los restaurantes las cocinas tienen una iluminación diferente a la del comedor. Y por otra parte, la iluminación focal resalta áreas específicas con letreros o lámparas, desde estantes -para fijar la mirada del cliente de forma automática- a otros puntos del local.

La iluminación permite jugar con los contrastes: para añadir un halo de exclusividad y lujo es esencial que la luz general sea más tenue que la focal, convirtiendo el producto en algo especial, inusual y de alto valor. La luz en los probadores anima a la gente a probarse la ropa, mientras que mostrar las mejores ofertas con pantallas LED independientes hará que los clientes conozcan las ofertas especiales. Además, iluminar bien la caja es esencial para indicar donde finaliza el proceso de compra.

Otro espacio clave donde aplicar técnicas de iluminación son las vitrinas y mostradores, en las que se debe tener cuidado para que la iluminación directa no genere un efecto de sombras áspero o brusco. El escaparate es otra zona de alto impacto, permitiendo el uso creativo y artístico de las luces, incorporando colores y también otros elementos decorativos, interactivos y digitales.

Fuente: Ticbeat