A través de un comunicado, la Fundación Pro Tejer advirtió que, en un contexto global donde las principales economías vuelven a proteger su producción nacional, Argentina avanza en dirección contraria con una mayor apertura comercial y menor regulación sobre las importaciones.
Según la entidad, el crecimiento del ultra fast fashion —impulsado por plataformas como Shein y Temu— encendió alarmas en distintos mercados por su impacto sobre la industria local, el empleo y la competencia desleal.
En ese marco, destacó que Francia aprobó la primera ley europea contra el ultra fast fashion, con impuestos de hasta 10 euros por prenda y restricciones publicitarias, mientras que la Unión Europea anticipó nuevos aranceles para paquetes chinos de bajo costo.
También señaló que en Estados Unidos se anunció la eliminación del beneficio de minimis para pequeños envíos importados, y que México elevó al 33,5% los impuestos sobre importaciones de bajo valor provenientes de China para proteger su producción nacional.
Frente a este escenario, Pro Tejer cuestionó que Argentina haya reducido aranceles, eliminado controles aduaneros y flexibilizado requisitos de trazabilidad para productos importados.
“En un mundo donde las grandes economías refuerzan sus políticas industriales, abrir y desregular sin mecanismos de protección no fomenta la competencia: acelera la desindustrialización”, sostuvo la entidad.
Fuente: Fundación Pro Tejer


