Rincón de la producción en una empresa textil

Por Jose Maria Vilella

5 Pasos Para Ordenar El Proceso De Produccion En Tu Empresa Textil 02 Rincón De La Producción En Una Empresa Textil - Empresas Textiles

“Es asombroso el resultado que se obtiene al medir los tiempos no productivos de máquinas y operarios que, en su gran mayoría, podrían ser evitados.”

Aparentemente todo funciona como previsto. Se detecta incluso una actividad febril. El nivel de esfuerzo en desarrollar todo lo que se está realizando comporta el cansancio de los operarios y esto nos lleva a pensar que el sistema de producción está funcionando al máximo nivel.

Tomamos tiempos en frecuencias de entrada en líneas de finalizado y comprobamos niveles de carga en sistemas de lavado y secado, comprobamos tiempos de ciclos y con el resultado de estas lecturas, verificamos que la producción no anda como debiera.

Dónde se produjo el error, dónde está el fallo que nos lleva a tener, a pesar del aparente esfuerzo de todo el sistema productivo, una menos utilización de las posibilidades de la planta.

La no previsión en la correcta alimentación de todos los sectores nos ha llevado a tener que utilizar al recurso humano (el mayor coste de producción en lavandería industrial) como complementario de funciones que la tecnología y el conocimiento instalado debían realizar.

Operarios preguntando, encargados recorriendo la planta con carros de ropa, instrucciones a gritos, máquinas con problemas de correcto funcionamiento, respuestas a clientes que no proceden, atrasos en las entregas, niveles de calidad preocupantes y todo esto, que aparentemente genera una visión de actividad productiva, lo que realmente contiene, es el resultado de la nefasta dirección y planificación del hecho productivo.

El índice de productividad se va a ceñir a lo previsto cuando las operaciones, todas, de producción, estén atendidas de forma continuada en los niveles previstos.

Por mucho andar en planta y por mucho trabajar en la recuperación de los tiempos perdidos, no se mejora el nivel de productividad que estamos obligados a mantener y a mejorar para la buena marcha del negocio.

Si nuestros operarios y encargados terminaron la jornada totalmente exhaustos pero los niveles a conseguir no se alcanzaron, el esfuerzo fue totalmente inútil.

Si no aprendemos la lección y rectificamos lo que proceda de nuestro sistema de organización, a la mañana siguiente todo seguirá de la misma forma y manera, con lo cual, nos convertiremos en prisioneros de nuestra forma de actuar.

Apuntar al resultado no es apuntar al suplicio, sino todo lo contrario. Nuestros operarios, nuestro equipo de mantenimiento, nuestros encargados, nuestro jefe de producción, serán los primeros beneficiarios de la revisión y cumplimiento de los parámetros que la actividad debe cumplir de forma obligada para sustentar sus previsiones presupuestarias.

La creación de una cultura del cumplimiento de las previsiones le hace a todas las jerarquías fácil el desarrollo de la actividad diaria en el estricto cumplimiento de los índices previstos.

El conocimiento de la trascendencia económica de las desviaciones negativas y positivas, nos pone a todos en una actitud de total responsabilidad sobre las funciones a desarrollar.

El esfuerzo no es sinónimo del buen resultado y no podemos seguir pensando que fustigando al caballo tendremos la garantía de ganar la carrera. En ocasiones, ante la presión, nuestros más importantes garantes del éxito, se nos pueden derrumbar y dejarnos totalmente imposibilitados de obtener lo que pretendíamos.

Planificar correctamente sobre lo que hay que atender, medir los tiempos de cada sector para canalizar la producción prevista, informar de métodos y tiempos a emplear en cada función a desarrollar, controlar su cumplimiento y rectificar en tiempo las desviaciones negativas, es lo que nos dará logros en los que afianzar la garantía de unos resultados perdurables en el tiempo.

Luego, si lo conseguimos hacer de esta forma y manera, no nos olvidemos de, con parte del resultado, realimentar el sistema para que lo pueda seguir cumpliendo en el futuro.

La actitud mezquina de no participar lo logros con todo el sistema que los ha conseguido, lleva siempre a no poder afincar en forma segura la continuidad de la tendencia.

Mantenimiento debe poder atender sus previsiones, los operarios pueden, sin coste añadido, tener incentivos por la mejora de productividad y los responsables de producción serán también participes de las ventajas que se han obtenido con la mejora de los resultados.

No hace falta mencionar que la empresa tendrá también sus ventajas por la mejora obtenida.

Fuente:  jmvilellaguasch@gmail.comRevista Multiservicios para Indumentaria Online

Imágen: Drew