Prendas que podrían encumbrarse en lo más alto del Olimpo. Si el otoño-invierno 2013/14 se inspira en Rembrandt y en las porcelanas de Delft -según palabras de Maria Grazia Chiuri y Piccioli Pierpaolo- la próxima primavera-verano tiene un origen divino, casi mitológico. Las diosas, o princesas de corte étnico, de Maison Valentino tienen un poder inigualable sobre la pasarela y más cuando acuden en tropel, porque han sido nada más y nada menos que72 looks los presentados hoy en París. ¿Alguien da más?

‘Simplicidad mediterránea’, palabras apuntadas por la firma en su cuenta de Twitter; y bien es cierto que la hallamos en ciertos looks de la parte central de la colección. Como aquéllos que incorporan las amplias camisas cerradas hasta el cuello -porque aunque su espíritu es nostálgico, ellos también se apuntan a la tendencia-. Pero la idea que toma forma en nuestra cabeza tras haber visionado la colección tiene poco que ver con la simplicidad, sino más bien con el significado mitológico de la misma. Pensamos en las princesas de Juego de Tronos -aguerridas y de cierto toque étnico-, en los estampados multicolor de extrema belleza, en los abrigos capa rematados con flecos y en el absoluto genio del que hay que disponer para diseñar 72 looks -sí, volvemos a repetirlo- tan diferentes e inspiradores. Aquí también tiene cabida el negro, aunque sin separarse de los coloridos ribetes de cierto toque africano, y el blanco absoluto. Acompañados por sandalias planas -presentes en todos y cada uno de los looks-, una potente sección de marrones, vestidos de magia infinita cerrados hasta el cuello, print animal y rayas. Todo organizado con una sutileza perfecta, la misma que ha invadido a algunos asistentes que no han podido contener la emoción y se ha levantado a aplaudir a Maria Grazia y Piccioli; la pareja de nombre imposible que nos invita a soñar con cada colección. Bravo!

Fuente: Revista Vogue

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