Un nuevo ciclo se está gestando en los estantes de las tiendas de moda brasileñas. Cada vez más, las grandes cadenas de distribución apuestan por las colecciones circulares de denim, un modelo de producción que reutiliza piezas usadas o restos industriales para generar nuevas prendas. Esta práctica, que hasta hace poco se limitaba a proyectos específicos, ahora empieza a ganar terreno en los escaparates, impulsada por objetivos ambientales más estrictos y la presión de un consumidor más consciente.
El concepto es simple: el cliente lleva unos vaqueros usados a una tienda participante, donde la prenda se deposita en un contenedor de recolección. La tela se tritura, se transforma de nuevo en hilo de algodón y se utiliza en la confección de nuevas prendas, que regresan a las tiendas para cerrar el ciclo. La iniciativa, conocida como la economía circular del denim, busca prolongar la vida útil del material y reducir el desperdicio de tela, uno de los mayores desafíos de la industria textil.
Entre las empresas que lideran el movimiento se encuentran Riachuelo, C&A y Youcom, que, en poco tiempo, anunciaron nuevas colecciones con tejido reciclado. Riachuelo presentó su línea más grande de jeans circulares, confeccionados con casi 10 toneladas de retales de fábrica. C&A lanzó 50.000 piezas confeccionadas con ropa recolectada en su programa ReCiclo, y Youcom apostó por una colección única con jeans reciclados teñidos de negro, fruto de un año de desarrollo técnico.
El entusiasmo del sector tiene explicaciones prácticas. Los jeans se consideran uno de los tejidos con mayor potencial de reciclabilidad de la industria, según expertos de Senai CETIQT. Incluso después de someterse a procesos de trituración mecánica, sus fibras mantienen una resistencia y durabilidad similares a las del algodón virgen, un rendimiento que algunos profesionales comparan con el reciclaje de aluminio en la metalurgia. Esta característica lo hace especialmente valioso en un escenario de escasez de materias primas sostenibles.
Aun así, el camino hacia la circularidad enfrenta obstáculos. El alto costo del procesamiento, la falta de infraestructura industrial y las limitaciones tecnológicas para teñidos y mezclas más complejos son barreras señaladas por los minoristas. «La cadena de suministro aún se está adaptando», explica Taciana Abreu, directora de sostenibilidad de Riachuelo. Según ella, las inversiones en maquinaria e investigación son esenciales para expandir el uso de hilo reciclado, que actualmente representa alrededor del 25% de la composición de la colección Pool Loop de la marca.
C&A también ha invertido en innovación para que los jeans circulares sean más competitivos. Desde 2021, la compañía ya ha puesto en circulación alrededor de 250.000 prendas con materiales reciclados y afirma que los avances en la tecnología del hilo han reducido notablemente las diferencias de textura y calidad en comparación con los jeans tradicionales. «Hoy, el producto llega a las tiendas con el mismo estándar de calidad, pero con un menor impacto ambiental», afirma Cyntia Kasai, gerente senior de ESG de la empresa.
En Youcom, la apuesta va más allá del reciclaje: la marca ofrece un 15% de descuento a los clientes que entreguen un par de jeans usados. La propuesta, llamada Jeans for Change, crea un incentivo directo para que los consumidores participen en el ciclo de reutilización. Según Bárbara Barreira, directora de estilo de la compañía, teñir los jeans reciclados de negro fue un avance significativo, incluso con las limitaciones de la tecnología mecánica utilizada en Brasil. «Es un proceso que aún presenta desafíos, pero representa un paso importante hacia una moda más consciente», afirma.
El movimiento de los jeans circulares surge en un momento estratégico, marcado por la llegada a Brasil de la empresa sueca H&M, un gigante mundial de la moda conocido por sus colecciones sostenibles. A pesar de la coincidencia, los expertos afirman que el avance de las iniciativas locales no es simplemente una respuesta a la competencia extranjera. «La sostenibilidad ha dejado de ser un diferenciador y se ha convertido en una obligación», analiza Patrícia Cotti, profesora de la FIA Business School. Con unos consumidores más atentos y dispuestos a exigir responsabilidad ambiental, los jeans circulares emergen no solo como una tendencia, sino como un símbolo de la transformación de la moda brasileña hacia un futuro más sostenible.
Fuente: Revista Multiservicios


