Dos diseñadoras paraguayas desarrollaron una nueva variante de biocuero a partir del almidón de mandioca, como alternativa para diversificar la producción y avanzar hacia materiales de origen vegetal y biodegradable.
Verónica Alegre y Maura Martí, creadoras del proyecto, comenzaron trabajando con residuos de mango para desarrollar un material alternativo al cuero tradicional. Sin embargo, la estacionalidad de esta fruta las llevó a explorar nuevas materias primas y así surgió el biocuero elaborado con almidón de mandioca.
El nuevo material se caracteriza por su flexibilidad, textura fina y maleabilidad, propiedades que amplían sus posibilidades de uso en indumentaria, accesorios y otros productos que requieren superficies más suaves
El desarrollo también responde a una búsqueda de aprovechamiento de recursos locales y reducción de desperdicios. El proyecto, iniciado en 2022, trabaja con residuos orgánicos y agrícolas para transformarlos en biomateriales con aplicaciones comerciales.
Mientras continúan experimentando con distintas formulaciones, las diseñadoras proyectan nuevas aplicaciones y trabajan en desarrollos que incorporan otros residuos vegetales, entre ellos maíz y pseudotallos de banana.
La experiencia refleja cómo la investigación, el diseño y el aprovechamiento de materias primas locales pueden abrir nuevas oportunidades para la industria de la moda y los materiales sostenibles.
Fuente: Indumentaria Online


