Las Adidas Superstar, una silueta que ha marcado generaciones en la cultura sneaker y en el streetwear, vuelven a sorprender gracias a la colaboración con CLOT y su versión denominada “Coffee”. Este lanzamiento no se limita a una simple reinterpretación de un icono, sino que eleva la zapatilla hacia un terreno más sofisticado, con una lectura que entrelaza tradición, artesanía y un enfoque contemporáneo que resuena en el panorama de la moda masculina actual.
En primera instancia, la idea de este proyecto surge desde una lectura cuidadosa del modelo original: la puntera de goma –conocida como shell toe–, la base del ADN hip-hop y el legado de las primeras zapatillas de skate y streetwear. Sin embargo, la propuesta de Edison Chen para CLOT propone algo distinto: mantener la esencia de la silueta para que siga funcionando como un objeto de uso diario, pero dotarla de una narrativa cultural más amplia y de un tacto más contemplativo.
La paleta de color es el primer indicio de este giro. “Coffee” no se reduce a un marrón más dentro del universo de las sneakers. Se trata de una construcción cromática que juega con varios tonos tierra para generar profundidad y calidez. El resultado es una versión que habla de comodidad y sobriedad, una opción versátil que se integra con facilidad en la rutina diaria sin perder personalidad. En un momento en el que abundan los colores llamativos y las combinaciones audaces, esta zapatilla propone una elegancia silenciosa que se adapta a distintas circunstancias y estilos.
Acompañando ese tono dominante, pequeños acentos en naranja funcionan como puntos de luz controlados que enriquecen la composición sin romper la armonía global. No hay contrastes estridentes ni elementos que demanden atención por encima del conjunto; todo ha sido pensado para que la zapatilla funcione como una pieza única, capaz de sumar sin anegar.
La firma de la colaboración se percibe de inmediato en la textura y en los detalles. Las aristas dentadas, una firma de las colaboraciones entre CLOT y Adidas, aportan una sensación escultórica al perfil de la zapatilla. Estas líneas angulosas entregan una cierta rugosidad táctil, que suma carácter sin sacrificar la comodidad. Las perforaciones trabajadas suman otra capa de detalle que invita a tocar y explorar la zapatilla, elevando la percepción de producto.
Un elemento distintivo y ceremonial son los cordones con borlas. Este detalle remite directamente a la artesanía tradicional asiática y, a la vez, aporta una narrativa rica que trasciende la pura función de vestir el pie. Lejos de ser un adorno, las borlas convierten al objeto en un puente entre códigos culturales y la estética contemporánea, ampliando su discurso y su posible uso en distintos entornos.
En cuanto a la construcción de la mediasuela, se observa una ruptura visual sutil respecto a los esquemas típicos de la silueta. Una estructura dividida introduce dinamismo sin alterar la comodidad ni la funcionalidad. Este gesto de diseño mantiene la esencia de la zapatilla pero la sitúa en un punto de encuentro entre tradición y una modernidad discreta, muy alineada con la filosofía de las colaboraciones actuales que buscan aportar valor a través de la precisión y la intención.
Con todo, las Adidas Superstar de CLOT “Coffee” plantean una renovación del clásico que no depende de tecnicismos tecnológicos ni de exageraciones estéticas. No se trata de hacerla más techni que el original, sino de reinterpretarla desde el prisma de la cultura, los materiales y el detalle artesanal. Es una propuesta que celebra la continuidad del modelo mientras le da una nueva narrativa, donde la artesanía y la contención cromática se convierten en el motor principal del proyecto.
La propuesta llega en un momento estratégico del mercado: un entorno saturado de lanzamientos que a menudo priorizan la novedad efímera frente a una narrativa sólida. En ese contexto, esta colaboración opta por la contención y la coherencia, dos rasgos que, con el paso del tiempo, suelen fortalecerse y consolidar su relevancia. La quietud de la propuesta sugiere un valor duradero: no es la zapatilla más viral ni la más ruidosa, sino la que tiene un discurso claro y una ejecución cuidada.
En términos de estilo, la versatilidad es uno de sus grandes activos. Funciona a la perfección con looks relajados, como jeans y sudaderas, o prendas amplias que buscan comodidad sin perder una pizca de estilo. Pero también se desenvuelve bien en combinaciones más cuidadas, donde el marrón cálido actúa como puente entre lo casual y lo sofisticado. No impone un solo estilo, sino que acompaña y eleva diferentes enfoques, convirtiéndose en una base estilística adaptable.
El resultado de la colaboración entre Adidas y CLOT demuestra un rasgo poco habitual en siluetas tan reconocibles: la capacidad de evolucionar sin perder la identidad. En lugar de buscar la novedad a toda costa, se cuenta una historia que se mantiene fiel a la esencia de ambas partes: el legado de Adidas y la sensibilidad cultural de CLOT, proyectada a través de una paleta y unos detalles que enriquecen la experiencia del usuario.
La fecha de lanzamiento y la expectativa del público también juegan a favor de este proyecto. Se espera que las Adidas Superstar de CLOT “Coffee” lleguen a las tiendas el 7 de marzo, con un precio de 200 dólares. Más allá de la mera transacción, este tipo de colaboraciones suele ganar valor con el tiempo gracias a su claridad conceptual y a su ejecución cuidadosa. No es un mero objeto de moda pasajera: es una pieza que puede devenir en una referencia dentro de una narrativa de estilo y cultura.
En términos de percepción cultural, esta versión de la Superstar representa un diálogo entre dos universos: la herencia de Adidas y la herencia cultural asiática que CLOT aporta a través de su identidad. Es un ejemplo de cómo una silueta clásica puede dialogar con referencias artesanales y con un lenguaje contemporáneo para trascender su función original y convertirse en una pieza de colección o de uso cotidiano que, además, invita a explorar una historia mayor detrás del objeto.
Si se mira con atención, la apuesta “Coffee” no solo se queda en un aspecto estético. Está diseñada para ser duradera en el tiempo, capaz de acompañar a su portador en distintos escenarios, desde la vida cotidiana hasta contextos más formales donde el color marrón y la textura trabajada pueden aportar un toque de elegancia sin estridencias. Es, en definitiva, una zapatilla que honra el legado de un modelo icónico y, a la vez, lo ubica en una conversación contemporánea sobre identidad, artesanía y estilo.
Las Adidas Superstar de CLOT “Coffee” representan una lectura madura de un icono de la cultura streetwear. No se trata de reinventar la rueda, sino de recontarla desde un ángulo que valora la cultura, el tacto de los materiales y la intensidad de los detalles. Es una propuesta que habla de dualidades: tradición y modernidad, simplicidad y profundidad, calma y presencia. Y, en ese cruce, encuentra su propio lugar en el repertorio de los lanzamientos de 2026.
Fuente: Revista GQ

