Un jardín típicamente francés, casi como los que pueden encontrarse en Versalles, ha sido el escenario construido en el Grand Palais en el que Karl Lagerfeld ha presentado la colección de Alta Costura de primavera-verano 2018 de Chanel. Hasta ahí, todo parece seguir el guion preestablecido que ya se le intuye a las presentaciones de la mítica casa, especialmente cuando se trata de las que tienen lugar a final de enero. 

Jugando a las metáforas, flores más o menos coloridas que parecían surgir de las enredaderas, salpicadas únicamente por unas cuantas rosas blancas. Quizás por la ausencia de color de la flora, quizás por el romanticismo del conjunto, los estilismos de Chanel parecen haber destacado sobremanera sobre el fondo: la mayoría brillaban, figurada y literalmente. Porque sí, un buen puñado de vestidos estaban cuajados de glitter y paillettes.

Fuente: Vogue España

Todavía No Hay Comentarios

Los comentarios están cerrados