En una misma calle, con apenas una vereda de por medio, conviven dos empresas dedicadas a la fabricación de sweaters. Ambas comparten rubro, procesos productivos y desafíos propios de la industria textil. Sin embargo, hay un factor determinante que marca una diferencia abismal entre una y otra: las reglas bajo las cuales operan.
Hablamos de la Av.República, en donde de un lado, pertenece al partido de Tres de Febrero. Del otro, un esquema impositivo que, según denuncian empresarios del sector, termina castigando la producción.
La comparación es contundente. En enero de 2025, una de las firmas radicadas en Tres de Febrero abonó alrededor de $234 mil en tasas municipales. Cruzando la calle, su par —con una estructura y actividad similar— enfrentó un costo de $8,9 millones por el mismo concepto.
La diferencia no responde a un error administrativo, sino a decisiones políticas y modelos de gestión distintos que impactan de lleno en la competitividad de las empresas.
Desde el distrito de Tres de Febrero aseguran haber optado hace tiempo por un camino orientado a la producción: menor carga impositiva, simplificación de trámites y mayor previsibilidad para quienes invierten. El objetivo es claro: fomentar el crecimiento del entramado productivo y la generación de empleo.
Este enfoque comienza a reflejarse en el territorio. En los últimos meses, se observa la llegada de nuevas empresas, ampliaciones de plantas existentes y un aumento sostenido en la apertura de comercios vinculados a la cadena de valor textil e indumentaria.
El contraste, visible incluso en una misma cuadra, pone en evidencia el peso que tienen las políticas locales sobre el desarrollo industrial. Para muchas pymes del sector, la ecuación es cada vez más clara: producir no solo depende de la capacidad productiva, sino también del entorno en el que se insertan.
En un contexto desafiante para la industria nacional, la discusión sobre costos, impuestos y condiciones para producir vuelve a ocupar un lugar central. Y, como muestra este caso, a veces la diferencia entre crecer o estancarse puede estar, literalmente, cruzando la calle.
Fuente: Indumentaria Online


