La industria textil argentina enfrenta desafíos como apertura de importaciones, caída de producción, pérdida de empleos y alta carga impositiva, situación similar a ciclos pasados. En Mendoza, el sector se reinventa para sobrevivir, siendo eficientes y adaptándose a la competencia.
Se repite un momento similar al de los años 80, con la globalización de la moda y la competencia de marcas extranjeras, según Lía Rosso, experta en diseño textil.
La industria textil mendocina se adapta a la crisis con estrategias como:
- Enfoque en nichos específicos (ropa laboral, institucional)
- Optimización de costos y procesos
- Diferenciación por calidad y personalización
Empresas como Knauer y Muro encuentran oportunidades en la crisis, aprovechando su experiencia y flexibilidad. Sin embargo, la carga impositiva y la competencia desleal de importaciones siguen siendo desafíos importantes.
La situación del sector textil en Argentina es realmente preocupante. Algunos números que lo reflejan son:
*Producción*
- Confecciones y calzado: cieron 18,5% en diciembre de 2025 respecto a diciembre de 2024
- Productos textiles: retrocedieron 31,2% en el mismo período
- Textiles: cieron 47,6% en comparación con noviembre de 2023
*Empleo*
- Se destruyeron 18.333 puestos de trabajo registrados entre noviembre de 2023 y octubre de 2025
- Informalidad en confecciones: alcanza el 72%
*Importaciones*
- Indumentaria: aumentaron 97,3% en 2025, equivalentes a US$ 336 millones adicionales
- Otros textiles: subieron 121,2%
- Calzado: aumentó 25,2%
- Plataformas como Shein o Temu: crecieron 274,2%
La capacidad instalada del sector textil está en un mínimo histórico, con apenas un 29% de utilización. Esto refleja la difícil situación que atraviesa la industria textil argentina
Fuente: Mdzol/Indumentaria Online


